19 Se le acercó un *maestro de la ley y le dijo:

—Maestro, te seguiré a dondequiera que vayas.
20
—Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos —le respondió Jesús—, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
21
Otro discípulo le pidió:

—Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre.
22
—Sígueme —le replicó Jesús—, y deja que los muertos entierren a sus muertos. — Mateo 8:19-22

Cuando leímos este texto, podemos pensar que la gente aquí tenían excusas válidas y razonables.  Pero en realidad cuando la examinamos un poco más podemos ver la situación con más claridad.  Por ejemplo, con el primer maestro vemos que refiere a Jesús como “maestro” y no como “Señor”.  Puede ser que este maestro solamente vio a Jesús como un maestro y quería una interacción intelectual con Él — y no consideró a Jesús como su Señor.  Podría ser con nosotros la misma cosa?  Puede ser que nuestra interacción con Jesús está basado en lo intelectual o social o por otras razones?  Creo que la prueba es para examinarnos completamente para ver nuestra motivación para seguir a Jesús — porque en honestidad es un llamado a negarse a si mismo y tomar la cruz y seguir a Jesús.

El otro señor en esta historia tiene responsabilidades importantes con su familia.  Los expertos dicen que probablemente su padre todavíá no habia muerto pero sí estaba muy cerca a morirse y el señor tenía la responsabilidad de cuidar a su padre.  O podíá ser que sí murió y tenía responsabilidades para enterrar su padre y ver los detalles de todo lo demas.  La respuesta de Jesús puede ser considerado muy fuerte, pero creo que punto es sencillo y clave.  Si decidimos a seguir a Jesús, Él está pidiendo todo de nosotros, y puede ser que significaría abondanar nuestras responsabilidades.  No creo que Jesús está exigiendo que seamos irresponsables — pero está viendo nuestros corazones — dónde están nuestras prioridades?  Cuando es tiempo de tomar una decisión, decidimos lo que es mejor para nosotros o lo que Dios nos está pidiendo?

Termino hablando de la vida de Madre Teresa.  Ella sacrificó su vida para servir a los más pobres en una de las ciudades más pobres del mundo.  Para ella, tomó la decisión para abandonar su confort, sus deseos, y su vida para darla para los demas.  No tenía excusas para prevenir su labor de amor.  Pero la cosa más interesante de su trabajo con los pobres era que se conviertó a ser una plataforma para hablar del amor de Dios a presidentes y reyes.  Así es el reino de Dios.

¿Cómo vivirán sus vidas — siguiendo con las excusas, o te entregarias completamente al Señor?

**Ahora toman un momento en silencio para escuchar lo que Dios quiere decirte**

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