– Mateo 5:38-39

Nadie aprender a tomar la venganza, es algo natural de ser humano. Es fácil, la mayoría de nosotros hemos aprendido de mucho chico “si tu me dañas, yo te voy hacer lo mismo”. Cuando veo a mis hijos, encuentro lo mismo, cada vez que uno hace algo al otro, la respuesta es “ojo por ojo diente por diente”. Pero lo que nos enseña Jesús es algo que va al contrario del instinto humano – perdonar y no tomar la venganza. Requiere carácter extraordinario, pero creo que es lo que el mundo necesita. Martin Luther King dijo que no podemos pelear con la oscuridad con mas oscuridad, pero solamente con la luz podemos hacer desaparecer la oscuridad. En otras palabras no debemos pelear fuego con fuego, porque lo que resulta en mas fuego! Si existe alguien en sus vidas que tienen que perdonar, deben de hacerlo, y si alguien te hace mal, deben de responder con bendición, y si no lo hacemos puede pasar los siguientes cosas:

1. Sentimos amargos: si dejamos quedar esos sentimientos, puede llegar a ser el enojo y el odio
2. El odio nos separa de la gente: lo que resulta con el odio, aunque puede tomar un lugar muy profundo en nuestros corazones, el odio/enojo empieza hacer una muralla en nuestras vidas y nos separa de nuestros amigos.
3. Problemas psico-somáticos: si dejamos el odio/enojo en nuestros corazones, empezamos a sufrir por dolor físico, puede ser manifestado por problemas con la digestión, problemas con estrés, no poder dormir, y muchas otras cosas que afecta a nuestra salud.

Mas que todo, creo lo mas importante aquí es aprender completamente lo que es la gracia de Dios, si lo aceptamos en su totalidad entendemos lo que ser perdonado, y podemos perdonar. No dejan que marina el enojo en sus vidas, es peligroso, creen en la soberanía del Señor que Él pueda tomar la venganza para nosotros si es necesario.

¿Quién es alguien en su vida quien debes a perdonar? ¿Cómo puedes empezar practicar “dando la mejilla” en la vida diaria?

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