Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” ,[a] y también: “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.” [b]5 Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: “Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.” 6 En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre.[c]Así por causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios. – Mateo 15:4-6

Los fariseos en los tiempos de Jesús conocieron bien la ley de Dios.  La enseñaron, la memorizaron, y la escribieron sobre unos papelitos chiquitos y se los pusieron en unas cajitas chiquitas que se ataron sobres sus cabezas.  Sí lo hicieron, que raro no?  Pero aunque lo hicieron Jesús le criticaba diciendo: “¡*Hipócritas! Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes:    8 »”Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
9 En vano me adoran;
sus enseñanzas no son más que reglas *humanas.”

Jesús les criticaba porque seguian los mandamientos que les convenieron, y para los que no, no los seguian.  Puede ser lo mismo con nosotros con respeto a un mandamiento muy importante para Dios: honrar a sus padres.  Cómo lo hacemos?  Es importante a reconocer que dice “honrar” no realmente “obedecer”, deberemos vivr una vida que trae honra a nuestros padres.  Por ejemplo, ser un individuo que es respetouso, bien educado, y cortés – siempre trae honra a nuestros padres.  Si vivmos una vida recta y con integridad siempre traeremos honra a nuestros padres.  Ahora es muy improbable que nuestros padres nos va a pedir hacer cosas que no son buenas, pero en los casos que sí (por ejemplo, hacer cosas ilegales, dañar a otros, etc) debemos honrar primero a Dios.

¿Están honrando a sus padres con sus vidas?  ¿Existen acciones o pensamientos de sus vidas que no traen honra a sus padres?  Si es así, cómo pueden cambiar su actitud?

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