»Y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, me recibe a mí.6 Pero si alguien hace *pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una gran piedra de molino y lo hundieran en lo profundo del mar. – Mateo 18:5-6

Un gran misionero que dio su vida para el Reino era Jim Elliott, tenía mucha pasión y era un radical. Él oraba en esta manera, “Dios haz me un hombre de crisis. Para todos los que encuentro traen los a una decisión. No quiero ser como un poste en un camino singular, pero quiero ser como una ‘y’ en sus caminos para que deciden a girar al mundo o a Cristo.”. Creo que es una oración muy grande para hacer, pero en realidad debe ser algo oramos nosotros.

Hoy día existen muchos radicales, radicales políticos, radicales religiosos, etc. La diferencia de ser un radical para Dios es juntar el celo con la compasión. Muchos son muy celos, pero no tienen la compasión, y existen otros que tienen compasión pero no tienen el celo para Dios. El secreto el balancear los dos en nuestras vidas; ¿cómo lo hacemos? No creo que es algo directo, pero mas bien algo paradójico. En los versículos anteriores de la sección para hoy, Cristo esta confrontado por sus discípulos que querían ser gran parte de su Reino, para ellos pensaban que iba a ser un Reino político, y querían tomar puestos importantes y asegurar sus lugares. Cristo respondió diciendo que debemos ser como los niños (ver 5). Es muy similar cuando dijo si alguien quiere ser grande, debe ser el último.

Me gusta esta metáfora que utilizó Jesús, porque nos muestra como debemos ser. Un niño es completamente dependiente en sus padres – por todos sus recursos, dirección y protección. Es como en la película “El Principe de Caspian” cuando Lucy está parada alado de Aslan (quien representa a Cristo) lista para guerra con un multitud de los enemigos, y saca un cuchillo con una cara de determinación y certeza que iban a ganar. No necesitamos predicar como Billy Graham o ser un gran apóstol como Pablo – Dios hará la obra por nosotros y por medio de nosotros. Solamente tenemos que ser humildes y depender completamente en el poder de Dios.

¿Cómo pueden ser más como un niño, y depender completamente en la obra de Dios en sus vidas? ¿Cómo pueden ser un reto a los demás con su vida?

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